¿Estamos preparados para huracanes cada vez más fuertes y frecuentes en el Caribe?

  • Los huracanes Eta e Iota causaron estragos en Colombia y buena parte de Centroamérica, dejando en evidencia la falta de preparación y poca implementación de planes de adaptación al cambio climático.
  • Los ecosistemas marino-costeros son indispensables para mitigar los efectos de fenómenos cada vez más fuertes y frecuentes, pero corales y manglares en el Caribe están fuertemente degradados y trabajar en su restauración es una prioridad para los científicos, pero no siempre para los políticos.

Texto: Antonio José Paz Cardona / Foto: Mongabay

El 16 de noviembre fue un día crítico para Colombia. El huracán Iota pasó por la isla de Providencia, en el Caribe colombiano, como categoría 5 —la máxima según la escala Saffir-Simpson— y de acuerdo con Eduardo José González, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el 80 % de las casas quedaron destruidas y dos personas murieron.

Días antes, las  islas de Providencia y San Andrés habían sufrido los efectos del coletazo del huracán Eta, que alcanzó categoría 4.

Pero no solo Colombia registró el paso de dos huracanes de gran intensidad en menos de dos semanas.

Tanto Eta como Iota llegaron a Centroamérica afectando a Guatemala, el sur de México, Nicaragua y Honduras. Las cifras oficiales en Nicaragua dan cuenta de 21 muertos y de destrucción en 56 de los 153 municipios del país. 

Por ahora, el gobierno de Managua calcula los daños causados por ambos huracanes en 742 millones de dólares, es decir, 5,93 % del PIB nicaragüense.

Víctor Campos, director ejecutivo del Centro Humboldt en Nicaragua, le dijo a Mongabay Latam que “el impacto combinado de Eta e Iota generó más de 100 000 personas movidas a albergues y eso no está ni cerca del número total de damnificados.

En toda la zona costera las comunidades fueron destruidas y las imágenes se quedan cortas para mostrar el impacto real”.

Por su parte, Germán Poveda, profesor de la Universidad Nacional de Colombia en Medellín y miembro del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) destaca la poca implementación de los planes de adaptación al cambio climático.

Esto influye en la falta de preparación de los países para enfrentar estos eventos, más cuando, según dice, se sabía que la temporada de huracanes en 2020 sería extremadamente intensa.

Durante 2020 ya se han dado más de 30 tormentas y huracanes en el Atlántico a los cuales se les ha asignado nombre, convirtiéndose en el año con mayores registros desde que se tiene información de satélites meteorológicos.

Han sido tantos eventos que se acabaron las letras del alfabeto latino para nombrarlos y se tuvo que recurrir al alfabeto griego, de ahí los nombres Eta e Iota. 

¿Por qué esta temporada de huracanes y tormentas rompió récords? 

¿Qué tiene que ver el cambio climático en su intensificación?

¿Qué tan preparados están los países?

¿Cómo la degradación de ecosistemas marino-costeros se relaciona con mayores impactos?

Mongabay Latam habló con expertos en clima, biodiversidad y gestión del riesgo para saber a qué nos seguiremos enfrentando.

Sigue leyendo aquí: Huracanes fuertes y frecuentes en el Caribe.

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