Localizados pero sin volver a la libertad. Griselda y Adán, cinco escenas para entender el caso.

Fotos: Manuel Jacobo

El discurso sobre el histrionismo de la Fiscalía Estatal de Jalisco, para las nueve de la noche del lunes 15 de junio, estaba perfectamente asimilado en los medios de comunicación que replicaron un boletín de prensa, sin verificar, sobre la localización de ocho personas privadas de su libertad en el municipio de Chapala; tres de los ocho eran Griselda Gutiérrez, Ángel Adán Martínez y Wenceslao Mendoza, los desaparecidos más mediatizados el fin de semana. Algunos medios llamaron al evento como “rescate”.

La Fiscalía del Estado alegando el Código Nacional de Procedimientos Penales porque se trataba “de una carpeta de investigación en curso” a la prensa nos decían que no se darían detalles de la localización; cito la petición: “lugar exacto de la localización, si hay detenidos y si están con vida”. Imposible obtener detalles, la estrategia de comunicación era otra.

Fue al gobernador Enrique Alfaro a quien le reservaron el derecho de hablar de una carpeta abierta contra lo que dicta el Código Nacional de Procedimientos Penales y contó en twitter algunos detalles: 3 detenidos, armas largas, no todas las personas privadas de su libertad contaban con una denuncia de desaparición.

Después de las desapariciones forzadas que estratégicamente emprendieron elementos de la fiscalía el 5 de junio de 2020 a por lo menos 80 víctimas que han ido relatando los hechos a lo largo de la semana, la calidad moral del ministerio público del estado estaba por los suelos y los reclamos masivos no cesaron.

A las 17 horas del martes 16 de junio de 2020, Griselda y Adán no habían sido “entregados” a sus familiares, la pareja de artistas plásticos, tatuadores y empleados de una escuela privada, aún no estaba en libertad.

Él seguía siendo atendido en un hospital por encontrarse delicado de salud -según una vocera de la familia de Griselda- y se avisó que pasarían hasta 48 horas en el proceso de declaraciones y así pues la paz, como trato digno a ambos y las familias, todavía no llegaba.

En Perimetral recapitulamos cinco escenas del caso:

I Desaparecer en Chapala, un delito normalizado y no denunciado

Al reportarse la desaparición de la pareja en Chapala, Elizabeth Gutiérrez la hermana mayor de Griselda, inició una estrategia de visibilización del caso en medio de la angustia de haber escuchado a su hermana decirle nerviosa al teléfono después de haber sido extraída de su camioneta por hombres armados “estoy con unos compas” y que le colgara la llamada, que causó efecto.

Entonces se vieron los rostros de otras familias del municipio ribereño que también tenían desaparecidos, algunos con denuncia otros no, y se reveló que en lo que va del año se acumulaban por lo menos, 30 casos bajo el mismo patrón.

II Visibilización y exigencia de las familias

En rueda de prensa el 13 de junio en Guadalajara, narraron la opacidad de la Fiscalía del Estado en la atención a la ola de desapariciones en la región. Se anunció una marcha por las calles del municipio ribereño en la mañana el lunes 15 de junio y un mitin afuera de Casa Jalisco por la tarde.

Durante el viernes, sábado y domingo, por la cercanía de los hechos represivos y abusos policiacos contra las protestas y la ejecución extrajudicial de Giovanni López, en la misma región, el reclamo al gobierno del estado se mantenía en el mismo tono.

Una concentración de personas en la glorieta Minerva, en Guadalajara, de exigir solo justicia en el caso de Giovanni y recriminar la violencia contra manifestantes, se sumó la exigencia de búsqueda inmediata y localización con vida a los artistas plásticos Griselda y Adán.

III Una marcha y una rueda de prensa

Inmediatamente después de haber terminado la protesta de familias de personas desaparecidas en Chapala, vestidos de blanco, portando lonas, camisetas exigiendo justicia, consignas y haciendo un performance en la calle, la titular de la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas, Blanca Trujillo -elegida en una terna pública por organismos civiles, colectivos de familias y después de pasar ciclos de entrevistas-, declaró que 3 desapariciones por día en el municipio de Chapala, no era un estándar que llamara su atención y se trataba de una cifra bastante baja.

13 horas. Mientras la funcionara encargada de investigar y prevenir el delito de la desaparición de personas en Jalisco daba desafortunadas declaraciones sobre los casos de Chapala y quien no había salido públicamente después de las desapariciones forzadas que policías investigadores cometieron el 5 de junio alrededor de la calle 14, sede de la Fiscalía del Estado de Jalisco, la propia institución a la que pertenece estaba en pleno operativo de localización de ocho personas.

IV Localización, acto heroico de la FE reservado al gobernador

16 horas. En una casa habitación ubicada en Villa Lucerna una colonia de la delegación Ajijic que forma parte del municipio de Chapala, famosa por ser el paraíso donde viven jubilados de origen extranjero, se localizaron a Griselda, Ángel Adán, José Eduardo García -privado de su libertad una hora después que a los artistas plásticos también en Chapala-, otra víctima del municipio vecino de Jocotepec y tres personas más de Guadalajara.

Wenceslao Mendoza el chofer de Uber desaparecido el 10 de junio, también en Chapala ahí se localizó también y estaba gravemente herido con tres costillas rotas.

El gobernador escribió en twitter a las 21:30 horas que había tres detenidos pero no especificó que dos eran hombres y la otra una mujer, así como que elementos de la fiscalía que participaron en el hallazgo, estaban heridos. Tampoco contó que se comenzaba a cavar una fosa clandestina para asesinarlos e inhumar sus restos ahí.

V La exigencia de justicia, verdad y garantía de no repetición no cesa

18 horas. La Fiscalía del Estado emitió un escueto comunicado de prensa donde informaba del hallazgo. La concentración afuera de Casa Jalisco aunque no fue masiva y arribaron doce personas, se llevó a cabo. Se presentaron personas que habían marchado en Chapala y otras personas con un familiar desaparecido como Manuel Manzano que se enteró del evento y se lanzó con una copia del rostro de su hermano Abraham Manzano García quien desapareció en Tlajomulco de Zuñiga, el 6 de junio de 2020 y cinco días después abrieron una carpeta de investigación y no saben cómo avanza la búsqueda.

Manuel Manzano, busca a su hermano.

En la concentración había más prensa y elementos de seguridad que manifestantes; se sentían intimidados y desanimados por la soledad. Uno de los jóvenes que llegó con una inmenso telar exigiendo de vuelta y vivos a los desaparecidos, se animó a leer un discurso que habían preparado. Su voz quebradiza por el llanto es la representación sonora del terror con el que día a día los jóvenes en Jalisco pisan la calle.

Después de la narrativa secuencial cómo no se previene ni facilita la justicia, la pregunta en el aire es ¿Quién está administrando el delito de la desaparición en Jalisco?

Radialista y reportera desde la adolescencia. Cubro la agenda social con perspectiva de derechos humanos, la fuente cultural me forjó en la etnografía. Han caído premios en la Bienal Internacional de Radio, premios estatales, nacionales e internacionales, pero lo que más me motiva es hacer ruido con el periodismo sonoro. Soy parte de la Red de Periodistas de a Pie.

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