Con el de Jonathan, serían cuatro crímenes de odio no tipificados en Jalisco

Radialista y reportera desde la adolescencia. Cubro la agenda social con perspectiva de derechos humanos, la fuente cultural me forjó en la etnografía. Han caído premios en la Bienal Internacional de Radio, premios estatales, nacionales e internacionales, pero lo que más me motiva es hacer ruido con el periodismo sonoro. Soy parte de la Red de Periodistas de a Pie.

Foto: redes sociales FEU

Jalisco a 14 de agosto, 2020.- Con el homicidio a Jonathan Santos, estudiante del Politécnico de la Universidad de Guadalajara, si la indagatoria de la Fiscalía del Estado de Jalisco se apega al protocolo adecuado, podría sumarse como el cuarto crimen de odio en la entidad, sólo en lo que va de 2020 y según la cifra que registra la organización Codise, AC.

Hace apenas tres días el cadáver de Jonathan fue encontrado en la calle con un balazo en la cabeza, tras un reporte policial en la colonia Balcones de la Cantera en el municipio de Zapopan. Además de estudiar, Jonathan Santos se definía como un activista de los derechos de las comunidades LGBT.

Los otros tres casos de homicidios, considerados como crímenes de odio que conoce la organización, es el de una mujer transexual, un académico de la Universidad de Guadalajara y un vecino de la colonia Americana. Pero tantos las investigaciones como los casos, legal y mediáticamente, quedaron silenciados. No hubo acceso a la justicia.

En entrevista con Perimetral, Leonardo Espinosa integrante de Cohesión de Diversidades para la Sustentabilidad, AC, reconoce la valentía e indignación de familiares, amigos y compañeros de Jonathan, pero es claro al asegurar que existe desconocimiento profundo en las instancias gubernamentales y la Fiscalía del Estado, cuando se presenta un caso así. 

Al preguntarle por lo que se ha considerado una torpeza por parte de la Fiscalía al anunciar que inició la carpeta de investigación del asesinato como un feminicidio, coincide que no es lo adecuado:

-Lo que va a pasar es que se va a seguir el protocolo de feminicidio pero la Fiscalía del Estado va a tener que cambiar porque Jonathan no era una persona tras; hay otros protocolos que deben seguir para las personas LGBT

-¿Por qué crees que se le puso a la Fiscalía iniciar una investigación bajo esa tipificación?

– Tienen la intención de hacerlas cosas bien pero no tienen la experiencia, van aprender porque este no es un feminicidio y porque tienen que aplicar el Protocolo Nacional.

Se van a perder días, se obstaculizará el acceso a la justicia de nuevo y quedará al descubierto que el fiscalía adolece de capacidades, también, en este ámbito. 

El Protocolo Nacional de Actuación para el personal de las instancias de procuración de Justicia, en casos que involucren la Orientación Sexual, se publicó el 28 de agosto de 2018 y por la Fiscalía General de la República, es decir, sería obvio que Gerardo Octavio Solís Gómez, lo conociera y supiese aplicarlo sin apelar a la tipificación de un feminicidio.

Por el momento, ni feminicidio ni crimen de odio

Para el defensor de derechos humanos, Leonardo Espinosa, que forma parte de Codise AC, en estos momentos el asesinato a Jonathan Santos ni es feminicidio, ni un crimen de odio, porque es incipiente la indagatoria.

Una de las líneas que se hicieron públicas paralelo a la salida pública del fiscal, es la del robo de pertenencias personales de Jonathan Santos, puesto que no apareció en la escena del crimen, un bolso que usaba atado a la cintura, pero a decir de Espinosa, debe quedar esclarecido si fue un ataque por su activismo y orientación sexual dejando de llamar “crimen pasional”, como se manejó las primeras horas.

“Lo que sí es ya una novedad es que ya estén utilizando la tipificación de crimen de odio cuando apenas fue aprobada como iniciativa de ley en diciembre de 2019, cuando Mariana Fernández la propuso y pasó. Este caso de Jonathan trae muchas sorpresas: pocas veces vemos a políticos y funcionarios diciendo transgénero y a lo mejor el fiscal no lograr entender la vida de Jonathan por no es sencillo. No podemos decir ni siquiera que es un feminicidio o un crimen de odio en estos momentos, es falso, lo que si pueden hacer es investigarlo de acuerdo a los protocolos”

Consideraciones a tomar en cuenta ante un crimen de odio por orientación sexual:

  • La mayor parte de los crímenes en primer lugar se da contra transexuales y en segundo lugar contra homosexuales
  • Suceden dentro de una vivienda o en la calle
  • El atacante es un desconocido
  • El 30% de los homicidios se denuncia
  • 14% de los hechos se decide no denunciar
  • Del 30% denunciado solo el 15% es el que se resuelve
  • De cada 10 casos denunciados, 1.5 se resuelve

Codise es integrante del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio, donde han documentado un sub-registro del 300%, pues por cada caso que se hace público hay otros tres, y si no se denuncia es porque no hay condiciones para hacerlo, afirma el activista.

Funcionarios “le están haciendo el trabajo a los conservadores”

El defensor de derechos humanos no se guarda sus críticas a la actual administración estatal, pues califica a la Dirección de Diversidad Sexual dentro de la Secretaría de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres de funcionar como si fueran “una ONG más pero validada por el gobierno”, pues no tienen ni el 3% del presupuesto para operar en el tema.

La instancia a decir de Leonardo Espinosa, tiene un trabajo deficiente y debería estar aplicando una política pública de inclusión, promoción y respeto de los derechos de la comunidad LGBT en todas las secretarías y oficinas, pero su titular no puede porque “no conoce las realidades que vivimos en el estado”, mencionó.

Globos blancos para Jonathan y de discursos vacíos

Se reunieron el 13 de agosto por la mañana, decenas de estudiantes del Politécnico Matute Remus, en el patio del plante universitario. Se colocaron en filas guardando sana distancia, y sostuvieron carteles con exigencias de justicia para su compañero.

Cuando se  abrió el micrófono para que autoridades universitarias y una familiar de Jonathan compartieran palabras, era visible la conmoción en varios participantes. Sin embargo cuando habló Luis Robles Villaseñor, director del plantel, manifestó “escuela está muy enojada, muy rabiosa y muy triste por el asesinato de Jonathan” e hizo un llamado “fuerte” a las autoridades para el esclarecimiento del homicidio, sin hacer un anuncio concreto sobre qué acciones emprenderá la Universidad de Guadalajara.

Esta no es la primera vez que las autoridades universitarias son omisas frente a las violencias acaecidas hacia la comunidad LGBTQ+, especialmente en casos de discriminación a jóvenes de la disidencia sexual y acoso sexual.

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