La arriesgada y solitaria búsqueda de un novio, un esposo y un papá desaparecidos en Tamaulipas

Las personas que desaparecen en Tamaulipas corren el riesgo de no ser buscados por nadie. Pocas familias se aventuran a viajar al estado fronterizo más peligroso del país para seguir las diligencias. Este es el relato del largo y peligroso viaje de cuatro mujeres, dos de ellas aún niñas, en la búsqueda de sus seres queridos

Texto y fotos: José Ignacio De Alba

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Este viaje se postergó casi un año. Desde que inició el año, Maricruz Córdova y Aurora Hernández querían viajar a Tamaulipas para buscar pistas de Ignacio y Benjamín, sus compañeros, desaparecidos en Nuevo Laredo en diciembre de 2019.

Pero a las dos mujeres primero les costó tiempo tomar valor para viajar a un sitio desconocido. Luego, llegó la pandemia de covid-19. que detuvo el trabajo de las autoridades locales y dejó en el limbo las búsquedas de personas.

Sólo ahora, y con la orientación de un colectivo de familiares de desaparecidos, lograron viajar al estado en búsqueda de sus seres queridos: Maricruz de su novio, Ignacio Márquez, con quien estaba a punto de casarse. Y Aurora de su esposo y padre de sus dos hijas: Benjamín Mendoza. 

Benjamín era el conductor de un autobús que fue contratado para llevar a un grupo de migrantes de Tapachula, Chiapas, a la frontera norte. Ignacio era su asistente. Los dos fueron desaparecidos al llegar a Nuevo Laredo.

Ahora, las dos mujeres y las hijas de Aurora y Benjamín, de 12 y 14 años, iniciaron el viaje más largo de sus vidas para acudir por primera vez a la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas a preguntar por sus desaparecidos.

Zona de peligro

Tamaulipas es un estado quebrantado por la lucha entre cárteles, que se han convertido en los señores de las carreteras. Desde el 2009, la entidad quedó convulsa por la secesión entre el Cártel del Golfo y los Zetas. Más de diez años después la región está lejos de recuperarse, las carreteras siguen controladas por grupos criminales que prosperan con el paso de mercancías y personas indocumentadas a Estados Unidos. 

Es también el estado que tiene el mayor registro de personas desaparecidos en México. Hasta el día de hoy existen más de 77 mil personas desaparecidas en el país, y sólo en Tamaulipas se concentran 11 mil 207 casos, según la Secretaría de Gobernación.

En un informe publicado en 2018 por la organización México Evalúa, Tamaulipas es la entidad del país con más impunidad: de 100 casos 99.9 no son resueltos en la entidad. 

Pero muchos de los casos no son denunciados por los familiares por el riesgo que significa viajar a la región.

El viaje

El viaje de Aurora y sus hijas inició en Tlaxcala, donde viven. Ahí tomaron un camión para reunirse con Maricruz en Poza Rica, Veracruz.

«Nunca he ido a un lugar tan lejos», confesó Aurora, nerviosa. al encontrarse con Maricruz.

Viajaron de noche, porque las dos mujeres tenían que terminar sus jornadas de trabajo antes de iniciar el largo viaje. Aurora cosió parte de los 150 vestidos que tiene encargados antes de partir, mientras que Maricurz trabajó como ruletera hasta las 10 de la noche, minutos antes de subir al autobús rumbo a Ciudad Victoria.  

Mujeres emprenden un viaje de búsqueda.

Las mujeres abordaron un camión de pasajeros no muy distinto al que conducían sus parejas cuando desaparecieron. El vehículo semivacío partió hacia el norte de Veracruz para adentrarse en Tamaulipas. El objetivo era llegar a la capital del estado, donde las autoridades ministeriales las habían citado para entrevistarlas y tomar pruebas de ADN a las dos niñas, para cotejar los perfiles genéticos con los cuerpos encontrados en la localidad.

El autobús de Poza Rica hasta Ciudad Victoria recorrió caminos solitarios, el trayecto duró casi 10 horas. Muy pocos vehículos circulan esas carreteras, y menos de madrugada. Son trayectos en los que mucha gente ha desaparecido, a veces a plena luz del día. Y los camiones de pasajeros son el blanco común de las organizaciones criminales. Es un estado que se recorre sin garantías.

Aurora y Maricruz lo saben. O al menos, lo perciben en las luces de la noche, las repentinas paradas del camión. El frío La noche se pasó casi vigilia. Las cuatro mujeres durmieron sin abandonarse.

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