«Del caso de Paola aprendimos a vivir»

A cuatro años del transfeminicidio de Paola Buenrostro su asesino sigue libre. Desde entonces la activista Kenya Cuevas lucha por conseguir justicia para su amiga y para todas las mujeres trans que históricamente han sido violentadas y criminalizadas

Texto y fotos: María Ruiz

Ciudad de México.- Cuatro años se cumplieron desde que Paola Buenrostro fue asesinada en la esquina de Juan Aldama y Puente de Alvarado, en la delegación Cuauhtémoc de Ciudad de México.

Paola se encontraba con tres de sus compañeras de trabajo cuando un hombre pidió sus servicios. Era un exmilitar que en cuanto subió a su coche y avanzaron le disparó.

Esa noche estaba con ella su compañera y amiga Kenya Cuevas:

«Esa noche nos jugamos la ruleta de la muerte entre cuatro personas y le tocó a Paola. Ella dio su vida para dar un giro en la historia de las mujeres trans asesinadas en México y hacer un cambio de paradigma. Desde aquel momento no paré de luchar contra las autoridades que nos negaron nuestro derecho a la identidad y a acceder a la justicia cuando detuvieron y liberaron al homicida de Paola por falta de pruebas».

Para recordar su transfeminicidio este miércoles sus amigas y compañeras cerraron la circulación de Puente de Alvarado y muchas de quienes estuvieron esa noche reinterpretaron la pérdida.

Kenya cuenta que es un acto de protesta para revivir ya que después de cuatro años no ha cambiado nada y el responsable del transfeminicidio de Paola sigue libre.

Kenya Cuevas parando el metrobús durante la protesta en memoria de su amiga y compañera Paola Buenrostro.

Estos cuatro años de lucha han sido arduos pero en ellos también han encontrado luz:

«El transfeminicidio de Paola vino a educarnos a todas, todos, todes. Yo misma he aprendido con ella. Ella me enseñó el camino de la lucha que hasta la fecha no le veo fin porque la Comisión de Derechos Humanos emitió la recomendación a la fiscalía, ésta la aceptó y la reparación del daño sigue congelada y el transfeminicida de Paola sigue libre» escribió la activista en su comunicado.

-¿Qué es lo que han aprendido en estos cuatro años, Kenya?

«Los aprendizajes principalmente han sido aprender a vivir. A pesar de que vivíamos y teníamos un lugar en la sociedad, aprendimos a salir de las calles, a gritar, a luchar, a visibilizar pero también a educar y a educarnos con esta sociedad para que no nos sigan agrediendo. Vamos a seguir trabajando para que esto se logre. Yo se lo prometí a Paola en su tumba y me duele mucho que nadie de las autoridades se sensibilice, pero aún así seguiré luchando».

Compañeras de Paola Buenrostro la recordaron con un altar y un performance en Puente de Alvarado.

Te invitamos a continuar leyendo esta nota en el sitio de Pie de Página:

En Pie de Página nos importa la información que tiene que ver con la gente, que explica las causas y consecuencias de las decisiones de los grupos de poder en su vida cotidiana, pero que también abre espacios para la reflexión, la búsqueda de soluciones y la vinculación con los mecanismos de cambio.

Deja tus comentarios

Relacionados

El agua que nadie ve

Las aguas subterráneas son casi invisibles; si a eso se le suma una clasificación poco clara de los usos que se les da al ser concesionadas y la...