#PaComentario: Otra vez la derecha en la Universidad
Por: Francisco Cerezo. Foto: Archivo. Fecha: 27 de octubre, 2025
Cuando leemos las noticias nacionales e internacionales, a veces, perdidas entre miles de letras aparecen verdaderas joyas que retratan las posiciones políticas de la derecha. En esta ocasión encontramos la columna de Rolando Cordera Campos “Otra vez la Universidad”.
Rolando es un viejo economista de derecha que ha participado en la revista de la derecha, Nexos. Dentro de la UNAM es parte de la burocracia dorada. No encontré la información sobre si sigue siendo Coordinador del Seminario Universitario de la Cuestión Social, ni del Grupo Nuevo Curso de Desarrollo. Estas páginas, por cierto, ni funcionan. Fue SNI nivel III desde el 2002, es decir, ya le daban un pequeño apoyo de más de 14 mil pesos. Si aún sigue siendo, lo apoyan con la mísera cantidad de 40 mil pesos.
En la columna mencionada dice: “a raíz de la criminal agresión registrada el pasado 22 de septiembre en el plantel sur del CCH, nuestra Universidad Nacional vive inmersa en un clima de incertidumbre y miedo, terreno propicio para brotes de irracionalidad y anomia no siempre previstos. El trato a las autoridades en no pocas escuelas y facultades por parte de airados grupúsculos juveniles así lo indica.»
Este defensor quiso decir que la antidemocrática burocracia dorada de la cual ha sido parte, es que antes del homicidio en el CCH Sur, todo era paz y tranquilidad. Y que, a partir de este hecho, se ha generado, sin mayor razón, como por generación espontánea, un clima de incertidumbre y miedo. Pero, además este clima, que no logra atinar su origen o de manera propositiva oculta, es el terreno propicio para brotes de irracionalidad. Se refiere, sin mencionarlo, a la jornada de protesta estudiantil. Porque protestar por lo justo siempre ha sido, para la derecha irracional, racional es obedecer y callar.
Luchar por la democratización
Aunque, como todo buen integrante de la burocracia dorada, cuando habla, hasta parece de izquierda. Pero su pensamiento, reflejado en la columna comentada, es de derecha. En mayo de este año participó en el evento del día del maestro en la Facultad de Economía. Ahí dijo que toca recuperar el pensamiento crítico, aunque su columna nos indica que, para él, ser crítico es defender la burocracia corrupta de la UNAM. Y dijo que la protesta estudiantil es irracional. No sólo eso, también dijo que hay que repensar a la Economía como una responsabilidad ética frente a la crisis, la violencia y la desigualdad. Pero lo que dice no es ni cercano a lo que piensa, su discurso es sólo una muletilla usada para autocomplacerse entre viejas y nuevas autoridades universitarias.
También en su columna no sólo acusó de irracional a la lucha estudiantil. Abundó que ese clima de incertidumbre y miedo, qué generó, según él, únicamente el homicidio en el CCH Sur, es el terreno propicio para brotes de anomia no siempre previstos. Anomia, según la sociología es la ausencia o degradación de normas sociales que lleva a la desintegración social y la pérdida de puntos de referencia.
Como se observa en la desobediencia de leyes y convenciones, según Rolando, exigir que la UNAM resuelva viejas y nuevas demandas estudiantiles. La lucha por democratizar a la anquilosada y dinosaúrica UNAM. Lluchar para que México rompa relaciones con el ente sionista por el genocidio que comete en Palestina. Exigir mayor seguridad, atención psicológica, comedores subsidiados. Todo lo anterior es equivalente a la degradación de normas sociales y llevará a la UNAM a la desintegración social. O más bien dicho, a la desintegración de la casta dorada universitaria que es, la normalidad según este personaje de la derecha universitaria.
Una protesta estigmatizada por la derecha
Incluso, para apuntalar su anomia cerebral, dice que los pliegos petitorios que han presentado los estudiantes son “exabruptos sin cauce que suelen aterrizar en la búsqueda de cauces paternales sintomáticos de mayores patologías que ahora resumimos en diagnósticos apresurados sobre nuestra salud mental.”
Lo que Rolando quiso decir es que los pliegos petitorios son emociones o impulsos que los estudiantes no gestionan o canalizan de manera adecuada. Y que las demandas son superficiales y que carecen de fundamento, ya que la resolución de los problemas son más profundos. Además, abunda Rolando, que no es “la primera vez que nuestra casa de estudios se encuentra bajo acoso e irracionalidades desbordadas”.
Y recomienda que la burocracia dorada y sus lacayos en el magisterio y en el estudiantado cierren filas en torno a la convocatoria del rector Lomelí. Éste llama a reflexionar los compromisos ciudadanos y universitarios, como si estos compromisos no tuvieran nada que ver con las demandas universitarias.
Rolando entonces, después de patologizar a los estudiantes universitarios en lucha, decide que la lucha verdadera de los jóvenes universitarios debe ceñirse a los que la burocracia dorada mandata. Obvia, por supuesto, a esa burocracia dorada, la que por años no ha dado solución a las demandas, no solo ceñidas al ámbito estudiantil, sino como es usual, al ámbito nacional e internacional. Para Rolando, la solución a la irracionalidad de los estudiantes en lucha es que la casta dorada corrupta de la UNAM cierre filas. Es decir, se apapache más y mejor. Y determine que todo lo que no está dentro del actuar del círculo vicioso del quehacer de la casta dorada universitaria es irracional.
Falta de compromiso histórico
Con palabras que suenan bonito. Pero ocultan la realidad, dice Rolando, “es vital recuperar el respeto a nuestros quehaceres [es decir, que no se toque la corrupción e ineptitud universitaria]. Para poner en el centro de nuestras angustias y ambiciones la reconstrucción de un compromiso histórico. Lo anterior, con el cultivo del saber para transformar nuestras realidades mantener la realidad injusta que se vive en la universidad y en el mundo].
De esto debería tratarse. “Y si de eso debería tratarse es comprensible. Entonces, que la UNAM se tardara dos años en reconocer públicamente que el ente sionista está cometiendo un genocidio en contra del pueblo Palestino. O que se haya tardado un día en felicitar a la nueva premio nobel de la paz de los sepulcros. Recordar que dicha galardonada ha exigido una intervención militar del ejército norteamericano en su propio país como si eso fuera abonar a la paz. Y que lo primero que hizo, después de recibir el premio, fue dedicárselo a Trump, defensor férreo del genocidio en Palestina y la paz de los sepulcros.
Estas dos declaraciones de la UNAM desnudan su posición política. Si es capaz de callar dos años ante un genocidio y tardarse 24 horas para felicitar a una representante de la ultraderecha latinoamericana, es claro el por qué. A través de Rolando, descalifica las demandas que el estudiantado realiza en la UNAM. Sólo falta que invite a la nueva galardonada de tan desvirtuado premio para enseñarle a los irracionales estudiantes universitarios que odiar al oprimido y defender al opresor es el quehacer universitario que debemos mantener.
Termina de leer #PaComentario: Otra vez la derecha en la Universidad e incluso puedes escucharla, aquí.

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Francisco Cerezo
Defensor de derechos humanos. Coordinador del Comité Cerezo México.





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