Niños de dos y seis años asesinados en una Celaya sin gobierno

La alcaldesa habla de coordinación, mientras sus policías se balean con ministeriales; Diego Sinhue hace mutis; nueve homicidios, este jueves, entre ellos tres mujeres

Texto: Edith Domínguez. Foto: Juan José Plascencia.

La espiral de violencia en la que se hunde Celaya cobró un nuevo nivel de horror con el asesinato violento de dos niños de apenas 6 y 2 años de edad, víctimas de ataques a dos domicilios y un comercio donde también murieron siete adultos.

La muerte por disparos de ambos niños elevó a nuevas cotas la indignación que desde hace tiempo vive Celaya por la incontrolada violencia que la afecta y que no aparece ameritar una acción decidida de la autoridad en ningún nivel.

El gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo guardó de nuevo silencio ante los hechos y solo emitió un mensaje en sus redes sociales por el fin de cursos adelantada a causa de la pandemia: “Felicito a las niñas, niños y jóvenes guanajuatenses que concluyen su año escolar, ha sido un periodo complejo que nos deja grandes enseñanzas y retos por alcanzar.”

La alcaldesa de Celaya, Elvira Paniagua, no pudo ignorar el brutal acontecimiento y emitió este viernes un pronunciamiento condenando los hechos de violencia, aludiendo sesgadamente a los dos menores de edad. La alcaldesa aprovechó para insistir en un llamado a la coordinación y a una mayor presencia de las autoridades estatales y federales.

Sin embargo, la evidente tensión entre las fuerzas policiales destacadas en el municipio quedó en evidencia unas horas más tarde, cuando se registró un enfrentamiento armado entre elementos de la policía municipal de Celaya con agentes ministeriales del estado, que incluyó una persecución y disparos hacia los vehículos, sin que se registraran lesiones ni bajas.

Foto: Juan José Plascencia

Nueve asesinatos: dos niños, tres mujeres, cuatro hombres

En la violenta jornada del jueves murieron asesinadas nueve personas: los dos menores, tres mujeres y cuatro hombres, hay además dos heridos. Dos de los hechos ocurrieron en la misma colonia, Campo Azul. En el primero de ellos, el menor de seis años y un adulto resultaron heridos por disparos y fueron trasladados a un hospital, sin embargo el pequeño murió en el trayecto.

Dos hombres más así como dos heridos fueron el saldo de un segundo ataque a un comercio en el exterior de un mercado de la colonia Resurrección.

Sin embargo, lo peor estaba por venir. A las 11 de la noche, el ataque a otro domicilio en la calle Anís de la colonia Campo Azul produjo una masacre donde perdieron la vida el segundo menor, de alrededor de menos de dos años de edad, una mujer de la tercera edad, y dos mujeres adultas, una de ellas embarazada de siete meses; dos hombres más también resultaron asesinados y dos mujeres más lesionadas.

La escena impresionó a los integrantes de los cuerpos de auxilio que arribaron al lugar: el pequeño yacía sobre una colcha con el torso impactado por un disparo; la anciana agonizaba tomada de la mano por otra persona, mientras las dos mujeres murieron agazapadas en el baño y tomadas de sus manos. Lo único que se sabe de los agresores es que viajaban en una camioneta negra de lujo.

La coordinación entre policías, a balazos

Aunque en su posicionamiento frente a los integrantes del ayuntamiento de Celaya la alcaldesa mostró su consternación con un texto leído en una sesión virtual, nunca se refirió a los hechos de forma específica, sino solo como “estos acontecimientos” donde aludió de forma soslayada a la muerte de los dos menores.

Reiteró su llamado a la mayor presencia y colaboración de las fuerzas estatales y federales, a las que reconoció su presencia en el municipio, aunque ello no haya detenido la violencia.

Horas más tarde, a las 3 p.m., un roce entre policías municipales y agentes ministeriales estuvo a punto de terminar en otra tragedia, al desenfundar las armas y hacer disparos entre vehículos. Al parecer el conflicto se originó por no acatar los policías estatales una orden de detenerse. La situación fue finalmente controlada, pero mostró la tensión existente entre las corporaciones.

“Indiferencia ante la vida y dignidad de NNA”: organizaciones

Los hechos violentos del pasado jueves en Celaya, donde una niña de dos años y un niño de seis años fueron asesinados junto con algunos de sus familiares, han llevado a varias organizaciones que integran la Plataforma Política de mujeres y organizaciones en defensa de los derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, a expresar su repudio por lo ocurrido, por lo que exigieron al gobernador Diego Sinhue Rodríguez y al fiscal general Carlos Zamarripa una investigación pertinente y castigo a los responsables, además de justicia, verdad y reparación para las víctimas.

Estos asesinatos nos indignan debido a la pérdida de vidas humanas y la violencia generalizada que se vive en el estado de Guanajuato, evidenciando que las niñas y niños no están seguros en ningún espacio y entorno, incluido el familiar donde es asesinada la niña de dos años.”

Y refirieron cómo el aumento de la violencia contra NNA, ha sido documentado por el Centro de Promoción de los Derechos Humanos de Niñas, Niños y Adolescentes en Guanajuato NIMA, “con base en los altos índices de impunidad, la nula estrategia de políticas públicas que garanticen seguridad, supervivencia, protección y desarrollo de infancias y adolescencias”.

Además de NIMA, las organizaciones firmantes Casa de apoyo a la Mujer A.C., Mitote Popular, Ludoarte A.C., Centro de Desarrollo Indígena Loyola A.C. y Escuela Intercultural Nenemi, exigen a las autoridades de Guanajuato generen políticas públicas con enfoque de derechos humanos, que salvaguarden la integralidad de la vida de NNA, y a los medios de comunicación, la no revictimización al difundir fotos de NNA víctimas de delitos.

Hace unos días, el 6 de junio, Arturo Lara Diez Marina de 16 años de edad, aficionado a recorrer las calles en bicicleta, estudiante del segundo semestre de preparatoria en el Instituto Minerva, fue asesinado en el ataque al taller Becaa Cars, junto a los hermanos Diego Rogelio y Ulises Becerra, propietario del local.

En Celaya, las balas no respetan edades

Hace unos días, el 6 de junio, Arturo Lara Diez Marina de 16 años de edad, aficionado a recorrer las calles en bicicleta, estudiante del segundo semestre de preparatoria en el Instituto Minerva, fue asesinado en el ataque al taller Becaa Cars, junto a los hermanos Diego Rogelio y Ulises Becerra, propietario del local.

En Celaya, las balas no respetan edades.

Laboratorio de periodismo y opinión publica desde Guanajuato, México.

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