“Sean aliadas, no protagonistas”. Carta a aspirantas en año electoral

Foto: Jade Ramírez

Compañeras futuras candidatas: 

No es necesario que se nombren feministas. 

La paridad en los puestos de poder de las próximas elecciones no es garantía de que se escuchará a las mujeres.

Mujeres blancas también esclavizaron personas negras, también las mujeres policías oprimen, también hay jefas de Estados que depredan y asesinan. 

Una mujer mandando, representando al sistema que es, desde su raíz, patriarcal, racista y misógino, no significa nada. Las acciones sí. 

Si es verdad que quieren representar a las feministas, nosotras queremos que dejen de matarnos. 

Como feminista quiero que el feminicidio, que nos desborda y nos hiere de frente a todas y todos, se trate con seriedad. Que atiendan la Alerta de Violencia de Género a las Mujeres. Sean aliadas no protagonistas.

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Si es cierto que se preocupan por las mujeres, quiero que para ustedes sea prioritario posicionar nuestros temas en la agenda pública más que perder o ganar votos. 

Que no se penalice el aborto en Jalisco, que se cumpla la Norma 046 a cabalidad. Sin tibieza, les pido que se posicionen. Sí, en público.

Quiero verlas con los pañuelos verdes en los espacios que están a punto de ocupar, pero también promoviéndolo en el Congreso del Estado hasta que el aborto legal, seguro y gratuito sea una realidad para todas en todos los rincones del estado.  

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Defiendan los derechos de las trabajadoras sexuales. Garanticen los derechos e identidades de las personas trans y no binarias.

Reconozcan legal y económicamente a las mujeres que cuidan; luchen por las garantías laborales para las madres de todo Jalisco. 

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Sin protagonismos escuchen a las mujeres de los pueblos indígenas; que las vecinas de la colonia Miramar estén seguras y tranquilas como han exigido; que las trabajadoras de las maquilas tengan derechos laborales sin desigualdad. 

Hagan presión desde sus trincheras para que se resuelvan las cientos de carpetas sin investigación ni justicia en los Centros de Justicia para la Mujer; garanticen el gasto medido, cuidado y serio de la Secretaría de Igualdad Sustantiva. 

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Escuchen de una maldita vez a las familias de las desaparecidas y los desaparecidos. Queremos que las encuentren a todas y queremos que haya justicia: no lucren con ellas, no las usen en sus mensajes a menos que sea para decir que las encontraron. 

Por favor: no vengan a tomarse fotos en nuestras marchas o movilizaciones. Por favor no hagan campaña con el dolor de las compañeras, ni con la bandera feminista.

No digan que trabajan con nosotras porque nosotras no trabajamos con el Estado. 

El feminismo no puede ser morenista, ni emeceísta, ni futurista, ni panista.

No es una pijamada, ni una fiesta con glitter, no es una foto de la UNESCO, ni una foto de Malala ni el cartel de propaganda gringa.

Eviten video grabado desde la antimonumenta que las feministas cargaron con sus cuerpos, enfrentándose a la policía.

Las mujeres no podemos apoyarnos y solaparnos ciegamente en todo por traer puesta la pañoleta verde o morada. 

Este es un compromiso de luchas múltiples que empiezan en la calle y no en el Twitter. 

Por favor no comparen, desde el privilegio, sus búsquedas desde el Estado con la lucha de las mujeres por sobrevivir. Si vienen a las marchas a acompañar, a caminar con nosotras, háganlo en silencio, sin ponerse al centro. 

Sean aliadas, no protagonistas

Manden obedeciendo a las compañeras, a la organización, no al gobernador ni a los líderes morales de sus partidos. Escuchen a las feministas, no las antagonicen.

No digan que quieren lo mismo que nosotras y por la espalda sean aliadas de quienes nos quitan la paz, el derecho, la vida. 

A cambio prometo poner el cuerpo cuando se confunda su papel con el de una licencia para insultarlas. Prometo que pondré el cuerpo cuando les digan que su papel no está en el espacio público, de toma de decisiones, porque son mujeres.

No permitiré que se les cuestione su estado civil o su vida sexual en orden de descalificarlas o cuestionarlas.

No solaparé, desde mi trinchera, insultos machistas hacia sus trabajos y hacia sus personas ni de parte de sus compañeros políticos, candidatos, medios de comunicación, ni ciudadanos. 

Esa es mi sororidad. 

Pero sí las voy a cuestionar. En todo momento en el que formen parte de espacios de representación las cuestionaremos y les pediremos que hagan su trabajo.

Lamento si ese cuestionamiento hace el trabajo doble frente a la brecha de género, si tienen que contestarnos mientras ejercen trabajos de cuidados en casa y tienen juntas y horarios de oficina, si tienen que darnos la cara mientras tienen que lidiar con el machismo de sus propios partidos. 

Lo siento, pero ahora sí van a tener que escucharnos.

Periodista.

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