Al año de la despenalización, mujeres indígenas de Oaxaca enfrentan limitantes para abortar

Urge concientizar a personal médico y parteras, aseguran defensoras y colectivos

Por: Diana Manzo

Juchitán, Oaxaca.- Por temor al rechazo colectivo y que la juzgaran en su casa, ni su padre, ni su madre, ni amistades supieron de la decisión que tomó Eva: abortar.

La joven zapoteca de 20 años de edad decidió interrumpir su embarazo de 8 semanas en febrero pasado; su sueño es graduarse como ingeniera industrial.

El 25 de septiembre de 2019, con 24 votos a favor y 10 en contra, la 64 legislatura local de Oaxaca reformó el Código Penal en los artículos 312, 313, 315 y 316.

Fue para la despenalización del aborto hasta antes de las 12 semanas de gestación, lo cual coloca a la entidad como la segunda a nivel nacional en garantizar los derechos humanos de las mujeres al decidir abortar.

Eva se documentó en las redes sociales y halló que en Oaxaca, su estado natal, las autoridades aprobaron una ley el año pasado (2019) que permite la despenalización del aborto hasta por 12 semanas.

Sin embargo, al acudir al Hospital de la zona donde se le practicó el aborto no encontró apoyo moral del personal médico y de enfermería; al contrario, reiteradamente la juzgaron “de pecadora”.

En San Mateo del Mar, la agrupación feminista “Ddser Ikoots” apoya a las mujeres.
En San Mateo del Mar, la agrupación feminista “Ddser Ikoots” apoya a las mujeres.

¿Abortar o no?

Pensar en interrumpir su embarazo le costó un par de semanas expone la joven, quien omite su nombre real para evitar discriminación.

Las mujeres que como ella deciden abortar enfrentan limitantes y barreras, especialmente del machismo que prevalece altamente en esta región oaxaqueña.

Eva requirió de asesoría externa, pues la idiosincrasia familiar y comunitaria condena estos actos. 

Ella recibió ayuda del colectivo feminista “Ddser Ikoots” de la localidad de San Mateo del Mar.

Le proporcionaron asesoría en cuanto a la nueva ley y a la norma 046, con lo cual ella tomó la decisión de interrumpir su embarazo.

Este tipo de situaciones es a lo que se enfrenta una mujer por abortar en Oaxaca, donde todavía es invisible y rechazado por el propio personal médico.

Inclusive, algunos profesionales de la medicina se han amparado para no realizarlo, por lo que las barreras también surgen desde las instituciones públicas y el personal médico.

De acuerdo con los Servicios de Salud de Oaxaca, en este primer año se han practicado 8 abortos legales en Oaxaca, y todos en una sola institución: el Hospital Civil “Aurelio Valdivieso”.

Para las mujeres indígenas que viven en el interior del estado, llegar a ese nosocomio implica un traslado de hasta 10 horas y recursos financieros que no tienen.

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